martes, 19 de febrero de 2013

Quédate o márchate.


"¿Sabes? llegaste a su vida justo en el momento adecuado. En ese instante la salvaste. Nadie la había hecho sonreír durante un mes entero, nadie. Su alma estaba rota, hecha pedacitos y tú conseguiste restaurarla. Estuvo un mes encerrada en sí misma, sin abrirse a los demás, sintiendo la pena que tenía dentro. Y llegaste tú pero, ¿para qué? ¿para ilusionarla y luego irte? porque te estás alejando de ella ¿verdad?. ¿Qué cambió? Creo que se merece saberlo, no sabe que pensar. Está perdida y todo es por tu culpa. Si te vas a ir de su lado, hazlo ya. No me gusta verla de nuevo encerrada en sí misma pero si tengo que verlo cuando antes sea mejor, antes conseguirá salir de eso. Por que es fuerte, ¿sabes? Muy fuerte, y saldrá adelante de nuevo como ha hecho siempre, aunque esta vez la cueste más y yo voy a estar ahí para ayudarla. Pero si te vas, hazlo ya, déjaselo claro y por supuesto no vuelvas, no te lo permitiré. Se merece alguien que la quiera, que tenga claro lo que quiere, que esté a su lado en lo bueno y en lo malo, que la hagan sonreír cada día. No alguien que esté a medias, otro más en la lista que la haya hecho daño. Así que, ya sabes, sé valiente y haz lo que tengas que hacer pero no alargues su agonía, no se lo merece. Porque sino esa vez si te la tendrás que ver conmigo. Tendré noticias tuyas, hagas lo que hagas. Cuídate. Adiós."