jueves, 15 de agosto de 2013

SOS


Sus lágrimas resbalaban por sus mejillas, cayendo al vacío. El dolor se había apoderado de ella, su pecho se había abierto de par en par y solo soltaba dolor. Su cabeza, su resistencia no había podido resistir más a esa agonía que tenía dentro, a ese vaso que cada día se llenaba más.
En esos momentos solo había algo que hacer, alguien que la ayudara. Un solo mensaje de texto de asunto 'SOS' bastaba. En unos minutos él se presentaba en la casa, la buscaba por cada rincón hasta encontrarla -Nina- pronunciaba apenado al verla. De ahí la llevaba al sofá o a la cama, se sentaba y se la acomodaba junto a él como si de una niña pequeña se tratase.
Ella se acurrucaba junto a él, sentía como John la acariciaba lentamente el pelo. Es lo que necesitaba, a John, no hacía preguntas, la consolaba, se quedaba a su lado todo el rato que hiciera falta sin poner ninguna pega.
Nina bendecía todos los días a la vida por haber puesto en su camino a John. No había tenido hermanos mayores, pero la vida le había dado el mejor. Lo quería con locura. Su vida sin él sería como un infierno.

martes, 19 de febrero de 2013

Quédate o márchate.


"¿Sabes? llegaste a su vida justo en el momento adecuado. En ese instante la salvaste. Nadie la había hecho sonreír durante un mes entero, nadie. Su alma estaba rota, hecha pedacitos y tú conseguiste restaurarla. Estuvo un mes encerrada en sí misma, sin abrirse a los demás, sintiendo la pena que tenía dentro. Y llegaste tú pero, ¿para qué? ¿para ilusionarla y luego irte? porque te estás alejando de ella ¿verdad?. ¿Qué cambió? Creo que se merece saberlo, no sabe que pensar. Está perdida y todo es por tu culpa. Si te vas a ir de su lado, hazlo ya. No me gusta verla de nuevo encerrada en sí misma pero si tengo que verlo cuando antes sea mejor, antes conseguirá salir de eso. Por que es fuerte, ¿sabes? Muy fuerte, y saldrá adelante de nuevo como ha hecho siempre, aunque esta vez la cueste más y yo voy a estar ahí para ayudarla. Pero si te vas, hazlo ya, déjaselo claro y por supuesto no vuelvas, no te lo permitiré. Se merece alguien que la quiera, que tenga claro lo que quiere, que esté a su lado en lo bueno y en lo malo, que la hagan sonreír cada día. No alguien que esté a medias, otro más en la lista que la haya hecho daño. Así que, ya sabes, sé valiente y haz lo que tengas que hacer pero no alargues su agonía, no se lo merece. Porque sino esa vez si te la tendrás que ver conmigo. Tendré noticias tuyas, hagas lo que hagas. Cuídate. Adiós."

jueves, 31 de enero de 2013

Conóceme



No seré la chica más que guapa que conozcas, ni la más inteligente. Tengo miles de defectos que pueden que sean más destacables que mis virtudes. Características que podría cambiar o simplemente suavizar. Pero tengo mis ideas claras. Sé lo que me gusta y lo que no, lo que quiero y lo que no. Me gusta divertirme, hacer miles de planes diferentes, me encanta que me hagan sonreír, viajar, hacer locuras, escuchar música y bailar con ella, ver películas y leer. Romántica por naturaleza pero sin demasiadas ñoñerías. Luchadora hasta el final. Me encanta soñar, es mucho mejor que la vida vivida. Tengo mis vicios como cualquiera. No me considero única, simplemente diferente. Sé lo que puedo darte y lo que no. No creo en las palabras sino en los hechos. Solo tienes que demostrarme que estarás conmigo y no tendrás que dudar de mí. Intentaré darte todo lo que pueda :)

martes, 29 de enero de 2013

Diferentes.



Nos encontrábamos en el bosque mientras iba anocheciendo. Esa hora había sido elegía por mí, me gusta salir a esa hora dónde acompañada de mi capa negra podía pasar desapercibida, desaparecer en la oscuridad. Y ahí estaba, con mi hermana, se notaba que estaba enfadada no paraba de moverse de un lado a otro mientras escupía palabras por la boca. Yo me limitaba de momento a mirarlo. Pero saqué un cigarrillo de la cajetilla que llevaba en la capa. Iba a necesitar relajación y paciencia para soportar a Cathe en ese momento. Me había llamado desesperadamente para pedirme consejo, aunque en el fondo sabía que más que consejo solo conseguiría desahogarse. Hacía diez minutos que no paraba de hablar sola -¡No entiendo hermana! ¡No sé que pretende! ¿A qué juega? Hace un mes hablábamos todos los días, todas las noches, sino le hablaba yo me hablaba él. Coqueteábamos todo el tiempo. ¡Pero todo ha cambiado! Ahora no coquetea conmigo, si no hablamos durante días ni se inmuta y me contesta a lo que quiere. ¿Qué pretende? Puede conmigo...- se expresaba Catherine. 'No para de gritar, como siga así mucho tiempo me dará dolor de cabeza. Y todo esto por un asqueroso hombre' pensaba. En ese momento Catherine se calló esperando una respuesta. Esto iba a ser complicado, éramos tan diferentes. - Es hombre, querida. ¿Necesitas que te diga algo más? No sé como buscas una relación, con lo bueno que es pasar un buen rato con ellos y punto. Yo prefiero no perder el tiempo en tonterías- comenté. Era la verdad, nunca había pensado en tener una relación y si la tuviera no sería con cualquier persona y nada de ñoñerías. Todo era diferente para mí. No era una persona normal, había sido hecha así. Siempre había una última acción aunque para mí siempre era la primera, pero su hermana nunca la dejaría amenazar al chico que la gusta, porque le asustaría y no volvería.

Catherine al escuchar mi respuesta a todos sus reproches sobre aquel chico, del cual no sabía absolutamente nada, la había decepcionado con mis palabras. No la estaba ayudando nada.- ¿Cómo puedes decir eso? Quiero tener una pareja y en un futuro una familia. ¡Yo tengo sentimientos no como tú!- se dio la vuelta, dándome la espalda, cabreada ahora también conmigo. '¡Qué problema!' pensé con ironía.
No me sorprendió nada su reacción pero Catherine ya sabía cómo era , ¿creía que iba a haber algún cambio? Pues claro que no iba a haber un cambio en mí -Muchas veces te gustaría ser como yo, sin sentimiento alguno. Adiós hermana- eran las últimas palabras que pronunciaría. Dejar sola a su hermana en ese momento era lo mejor, ya se tranquilizaría. Así que apagué mi cigarrillo, me coloqué la capucha de la capa en la cabeza y me fui por el camino por el que había venido. -Sí, la verdad es que sí- escuché pronunciar a mi hermana en un tono de voz bajo. Aún así no me giré y seguí hacia delante.

miércoles, 16 de enero de 2013

Ídolo: Álex Crivillé



Tengo unos ídolos muy grandes, para mí lo son, me da igual lo que opinen los demás. Hoy voy a hablar de uno en especial. Mi querido Álex Crivillé.

En mi casa, durante toda mi vida, se han visto los campeonatos de motociclismo, Fórmula 1 y demás deportes relacionados con el motor. Mi padre, mi tío y mi abuelo se ponían en el salón, y los veían en la televisión mientras comentaban distintos temas relacionados. Creo que fue el rugir de las motos lo que un día, ni siquiera recuerdo cuantos años podría tener, me hicieron unirme a esa reunión. Me sentaba en el sofá, con las piernas cruzadas, la cara apoyada en las manos y la mirada atenta en la televisión.

No sé si fue el rugir de su moto, su número, su manera de pilotar, su moto o que mi familia gritaba cada vez que él salía o puede ser que fueran todas y cada una de esas cosas, las que me hizo fijarme en aquel hombre. Aquella moto con los colores característicos de Repsol. En su piloto, Álex Crivillé. Recuerdo dos veces que mi tío fue a Cheste, la primera me trajo una moto y la segunda una camiseta. La camiseta me la ponían tantas veces que de lavarla hasta perdió un poco del color jaja Son cosas pequeñas que te hacen feliz. Tampoco tengo muchos recuerdos de esos años de mi vida, pero principalmente recuerdo mis regalos y a él en la moto. No necesito nada más.

Creo, que desde ese momento, mi vida dio un cambio, tenía un camino al que dirigirme, había encontrado una pasión por la que vivir desde entonces. Y debo darle las gracias a él. Por adentrarme en este mundo tan maravilloso, el del motociclismo.

martes, 15 de enero de 2013

Smiles



Voy en busca de sonrisas.
Esas que en un día malo te hacen sentir mejor. Las que repartes los días que derrochas felicidad. Las de complicidad. Las que se necesitan en el momento adecuado. Las que se contagian. Las que sin más remedio aparecen. Las que te hacen temblar. Las que compartes con las personas que más quieres. Las de los juegos. Las que se muestran al escuchar canciones. Las de timidez. Las que afloran al recordar momentos pasados. Las que enloqueces al verlas. . .
Voy en busca de sonrisas, de cada una de ellas y que en mi colección, también se encuentren las tuyas :)


martes, 11 de diciembre de 2012

Locuras



A veces el cuerpo necesita hacer locuras y ¿por qué reprimirlo?. Esta vida esta para hacer locuras, para vivir cada momento como el único. Así que ríe, salta, grita, baila, canta, haz todo aquello que tu cuerpo te pida ¿qué pierdes?.  Haz que en tu vida todo sea único ;)