martes, 29 de enero de 2013

Diferentes.



Nos encontrábamos en el bosque mientras iba anocheciendo. Esa hora había sido elegía por mí, me gusta salir a esa hora dónde acompañada de mi capa negra podía pasar desapercibida, desaparecer en la oscuridad. Y ahí estaba, con mi hermana, se notaba que estaba enfadada no paraba de moverse de un lado a otro mientras escupía palabras por la boca. Yo me limitaba de momento a mirarlo. Pero saqué un cigarrillo de la cajetilla que llevaba en la capa. Iba a necesitar relajación y paciencia para soportar a Cathe en ese momento. Me había llamado desesperadamente para pedirme consejo, aunque en el fondo sabía que más que consejo solo conseguiría desahogarse. Hacía diez minutos que no paraba de hablar sola -¡No entiendo hermana! ¡No sé que pretende! ¿A qué juega? Hace un mes hablábamos todos los días, todas las noches, sino le hablaba yo me hablaba él. Coqueteábamos todo el tiempo. ¡Pero todo ha cambiado! Ahora no coquetea conmigo, si no hablamos durante días ni se inmuta y me contesta a lo que quiere. ¿Qué pretende? Puede conmigo...- se expresaba Catherine. 'No para de gritar, como siga así mucho tiempo me dará dolor de cabeza. Y todo esto por un asqueroso hombre' pensaba. En ese momento Catherine se calló esperando una respuesta. Esto iba a ser complicado, éramos tan diferentes. - Es hombre, querida. ¿Necesitas que te diga algo más? No sé como buscas una relación, con lo bueno que es pasar un buen rato con ellos y punto. Yo prefiero no perder el tiempo en tonterías- comenté. Era la verdad, nunca había pensado en tener una relación y si la tuviera no sería con cualquier persona y nada de ñoñerías. Todo era diferente para mí. No era una persona normal, había sido hecha así. Siempre había una última acción aunque para mí siempre era la primera, pero su hermana nunca la dejaría amenazar al chico que la gusta, porque le asustaría y no volvería.

Catherine al escuchar mi respuesta a todos sus reproches sobre aquel chico, del cual no sabía absolutamente nada, la había decepcionado con mis palabras. No la estaba ayudando nada.- ¿Cómo puedes decir eso? Quiero tener una pareja y en un futuro una familia. ¡Yo tengo sentimientos no como tú!- se dio la vuelta, dándome la espalda, cabreada ahora también conmigo. '¡Qué problema!' pensé con ironía.
No me sorprendió nada su reacción pero Catherine ya sabía cómo era , ¿creía que iba a haber algún cambio? Pues claro que no iba a haber un cambio en mí -Muchas veces te gustaría ser como yo, sin sentimiento alguno. Adiós hermana- eran las últimas palabras que pronunciaría. Dejar sola a su hermana en ese momento era lo mejor, ya se tranquilizaría. Así que apagué mi cigarrillo, me coloqué la capucha de la capa en la cabeza y me fui por el camino por el que había venido. -Sí, la verdad es que sí- escuché pronunciar a mi hermana en un tono de voz bajo. Aún así no me giré y seguí hacia delante.

1 comentario:

  1. Las relaciones entre hermanas no siempre son fáciles, verdad? Y con los chicos menos aún... yo creo que sería una mezcla de las dos hermanas. En un futuro me gustaría estar con alguien estable, que nos queramos, etc y formar una familia, pero en este momento la mayoría del hombres me dan como repelús, no veo ninguno que sea lo bastante hombre para mí, a todos los veo como críos... En fin, buen texto! Me gusta tu manera de desarrollar la historia :)
    Un abrazo :3

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