No seré la
chica más que guapa que conozcas, ni la más inteligente. Tengo miles de
defectos que pueden que sean más destacables que mis virtudes. Características
que podría cambiar o simplemente suavizar. Pero tengo mis ideas claras. Sé lo
que me gusta y lo que no, lo que quiero y lo que no. Me gusta divertirme, hacer
miles de planes diferentes, me encanta que me hagan sonreír, viajar, hacer
locuras, escuchar música y bailar con ella, ver películas y leer. Romántica por
naturaleza pero sin demasiadas ñoñerías. Luchadora hasta el final. Me encanta
soñar, es mucho mejor que la vida vivida. Tengo mis vicios como cualquiera. No
me considero única, simplemente diferente. Sé lo que puedo darte y lo que no. No
creo en las palabras sino en los hechos. Solo tienes que demostrarme que
estarás conmigo y no tendrás que dudar de mí. Intentaré darte todo lo que pueda
:)
jueves, 31 de enero de 2013
martes, 29 de enero de 2013
Diferentes.
Nos encontrábamos en el bosque mientras iba anocheciendo.
Esa hora había sido elegía por mí, me gusta salir a esa hora dónde acompañada
de mi capa negra podía pasar desapercibida, desaparecer en la oscuridad. Y ahí estaba,
con mi hermana, se notaba que estaba enfadada no paraba de moverse de un lado a
otro mientras escupía palabras por la boca. Yo me limitaba de momento a
mirarlo. Pero saqué un cigarrillo de la cajetilla que llevaba en la capa. Iba a
necesitar relajación y paciencia para soportar a Cathe en ese momento. Me había
llamado desesperadamente para pedirme consejo, aunque en el fondo sabía que más
que consejo solo conseguiría desahogarse. Hacía diez minutos que no paraba de
hablar sola -¡No entiendo hermana! ¡No sé que pretende! ¿A qué juega? Hace un
mes hablábamos todos los días, todas las noches, sino le hablaba yo me hablaba
él. Coqueteábamos todo el tiempo. ¡Pero todo ha cambiado! Ahora no coquetea
conmigo, si no hablamos durante días ni se inmuta y me contesta a lo que quiere.
¿Qué pretende? Puede conmigo...- se
expresaba Catherine. 'No para de gritar, como siga así mucho tiempo me dará
dolor de cabeza. Y todo esto por un asqueroso hombre' pensaba. En ese momento Catherine
se calló esperando una respuesta. Esto iba a ser complicado, éramos tan
diferentes. - Es hombre, querida. ¿Necesitas que te diga algo más? No sé como
buscas una relación, con lo bueno que es pasar un buen rato con ellos y punto.
Yo prefiero no perder el tiempo en tonterías- comenté. Era la verdad, nunca
había pensado en tener una relación y si la tuviera no sería con cualquier
persona y nada de ñoñerías. Todo era diferente para mí. No era una persona
normal, había sido hecha así. Siempre había una última acción aunque para mí
siempre era la primera, pero su hermana nunca la dejaría amenazar al chico que
la gusta, porque le asustaría y no volvería.
Catherine al
escuchar mi respuesta a todos sus reproches sobre aquel chico, del cual no
sabía absolutamente nada, la había decepcionado con mis palabras. No la estaba
ayudando nada.- ¿Cómo puedes decir eso? Quiero tener una pareja y en un futuro una
familia. ¡Yo tengo sentimientos no como tú!- se dio la vuelta, dándome la
espalda, cabreada ahora también conmigo. '¡Qué problema!' pensé con ironía.
No me sorprendió
nada su reacción pero Catherine ya sabía cómo era , ¿creía que iba a haber
algún cambio? Pues claro que no iba a haber un cambio en mí -Muchas veces te
gustaría ser como yo, sin sentimiento alguno. Adiós hermana- eran las últimas
palabras que pronunciaría. Dejar sola a su hermana en ese momento era lo mejor,
ya se tranquilizaría. Así que apagué mi cigarrillo, me coloqué la capucha de la
capa en la cabeza y me fui por el camino por el que había venido. -Sí, la
verdad es que sí- escuché pronunciar a mi hermana en un tono de voz bajo. Aún
así no me giré y seguí hacia delante.
miércoles, 16 de enero de 2013
Ídolo: Álex Crivillé
Tengo unos ídolos muy grandes, para mí lo son, me da igual
lo que opinen los demás. Hoy voy a hablar de uno en especial. Mi querido Álex
Crivillé.
En mi casa, durante
toda mi vida, se han visto los campeonatos de motociclismo, Fórmula 1 y demás
deportes relacionados con el motor. Mi padre, mi tío y mi abuelo se ponían en
el salón, y los veían en la televisión mientras comentaban distintos temas relacionados.
Creo que fue el rugir de las motos lo que un día, ni siquiera recuerdo cuantos
años podría tener, me hicieron unirme a esa reunión. Me sentaba en el sofá, con
las piernas cruzadas, la cara apoyada en las manos y la mirada atenta en la
televisión.
No sé si fue el rugir de su moto, su número, su manera de
pilotar, su moto o que mi familia gritaba cada vez que él salía o puede ser que
fueran todas y cada una de esas cosas, las que me hizo fijarme en aquel hombre.
Aquella moto con los colores característicos de Repsol. En su piloto, Álex
Crivillé. Recuerdo dos veces que mi tío fue a Cheste, la primera me trajo una
moto y la segunda una camiseta. La camiseta me la ponían tantas veces que de
lavarla hasta perdió un poco del color jaja Son cosas pequeñas que te hacen
feliz. Tampoco tengo muchos recuerdos de esos años de mi vida, pero
principalmente recuerdo mis regalos y a él en la moto. No necesito nada más.
Creo, que desde ese momento, mi vida dio un cambio, tenía un
camino al que dirigirme, había encontrado una pasión por la que vivir desde entonces.
Y debo darle las gracias a él. Por adentrarme en este mundo tan maravilloso, el
del motociclismo.
martes, 15 de enero de 2013
Smiles
Voy en busca de sonrisas.
Esas que en un día malo te hacen sentir mejor. Las que repartes los días que derrochas felicidad. Las de complicidad. Las que se necesitan en el momento adecuado. Las que se contagian. Las que sin más remedio aparecen. Las que te hacen temblar. Las que compartes con las personas que más quieres. Las de los juegos. Las que se muestran al escuchar canciones. Las de timidez. Las que afloran al recordar momentos pasados. Las que enloqueces al verlas. . .
Voy en busca de sonrisas, de cada una de ellas y que en mi colección, también se encuentren las tuyas :)
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