domingo, 9 de diciembre de 2012

Fall



Cuando piensas que todo en tu vida va bien, bueno siempre puede ir mejor  pero que ha llegado la calma, que tu corazón después de tanto tiempo respira aliviado, que disfrutas sonriendo de cada momento, que no hay tristeza en ti. Pues justo, en ese momento, llega una nueva persona a tu vida que lo desequilibra todo. Todo lo que soportabas con fuerza sobre tu cabeza, se derrumba encima de ti.

No eres capaz ni de reconocerte. Lo más fácil sería quedarte en la cama y mandarlo todo a la mierda. Pero no, te levantas e intentas seguir con tu vida, por la que has luchado y por la que debes seguir luchando. Aunque ahora las cosas son más difíciles, son cuesta arriba.

Estás perdida y preguntándote en que parte del camino te has equivocado, qué hiciste mal. Estás rodeada de gente pero te encuentras más sola que nunca. Y ahí, es cuando te das cuenta que lo que tenías no era realmente lo que querías, que todo ha perdido su valor, que necesitas cosas nuevas, que no era suficiente, que ya no te llena. Y si antes ya te habías caído, ahora te encuentras bajo tierra. Solo esperas que el tiempo pase, con la esperanza de que alguien llegue, te salve y te lleve de nuevo a tu camino y cure tu herida.

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